Rothko

“La herramienta más importante, que el artista perfecciona por medio de la práctica constante, es la fe en su capacidad para hacer milagros cuando éstos son necesarios. Los cuadros deben ser milagrosos: en el momento mismo que se termina una obra, acaba la intimidad entre la creación y el creador. Éste es ya un extraño. El cuadro debe ser para él, como para cualquiera que lo vea después, una revelación, una solución inesperada y sin precedentes de una eterna y conocida necesidad.”

Mark Rothko.