Viejas canciones
Sólo la noche acompaña a esas viejas canciones que de vez en cuando suenan en mi cabeza, cuando todo lo demás permanece en silencio. Entre cigarrillo y cigarrillo canto miles de canciones sin fin, miles de estribillos que se pierden en el borde inconsistente de las finas volutas de humo. En el fondo soy feliz, estoy solo y no necesito a nadie. Miro hacia el cielo y únicamente veo estrellas solitarias, ninguna va cogida de la mano de otra. Como mucho, algún que otro satélite girando a su alrededor, en elíptica órbita cojonera.
Paro de canturrear y veo una entrevista a Vila-Matas, siempre tan suyo:
Sencillo, ser y no estar. Todo lo demás sobra, queda para los libros, para contárselo uno a sí mismo, en la penumbra del cuarto de los escritos, en esas tardes donde el sol ficticio se refleja en un espejo inexistente que devuelve una mirada perdida, que escapa al entendimiento, al simple raciocinio.
Vuelvo a estar en Almería, al lado del mar. Soy sin estar, escondido entre líneas que van creando una parte de mi vida.












Bueno veo que te has retirado de tu soledad blogera y vuelves a permitir los comentarios y más curioso aún… tú contestando… Parece otros tiempos…
Y deja un poquito la soledad real y dejate ver un poco por tus amigos… por cierto que la barbacoa se pospone para el domingo… creo. Ní se te ocurra pensar en no ir que vamos y te asaltamos con “la ama” incluida…
Firmado… La Mosca Cojonera, jijiji (risa malefica)
Ahora no estoy sola pero sé que es una relación duradera aunque imposible. Mientras tanto y por eso la exprimo y me hace llegar tarde al trabajo.
Es peligrosa la puta soledad.
¿Ya no hay más Manuelas?
Un saludo.
De momento estoy por Almería, alejado de La Manuela. La soledad es agradable, al menos para mí. Te da la posibilidad de ser un verdadero egoista, jajaja.
Un beso.
jajaja..
Me muero con la entrevista…jajaja
El tío hablando o intentando hacer entender un algo intangible que le aborda…mientras sigue respondiendo afanoso….jajaja…a las preguntas del tipo con el micro con su nivel de consciencia, siendo inconsciente de que el otro apenas si llega a comprendelo…
Es tan curiosamente extraño…jajaja
En fin beso and saludete
En fin beso and saludete
En mi vida había visto a Vila-Matas tan mosqueado con un entrevistador. Se puede decir que el hombre capea bien tanta sarta de estupideces.
Un beso.
Bueno aunque hubieras puesto solo la canción de Chet Baker ya me hubiera ido contenta a la cama. Es curioso que digas que eres sin estar, es mucho mejor que estar sin ser. Feliz Almería
Chet Baker es genial, desde luego. Feliz dónde estés.
Un beso.
Dí que sí, que nos dejen con las canciones sin fin mientras calamos bien el humo que llena de neblina las calurosas noches estivales.
Noches que no dejan de ser torridas, a pesar de que estemos en septiembre. Me derrito, creo que he pillado la gripe, toso, sudo, estornudo, en fin, ya os contaré.
Un beso.
Bueno, pues como mi conexión a internet quiere joderme no puedo ver los videos. Así que sólo decirte, que creo firmemente que el satélite que gira alrededor de la estrella está intentando conquistarla. Por un tiempo… ya sabes.
Me gusta esta parte de tu vida. La de las líneas.
Un beso.
Muchas gracias, Elektra, mi vida es incomprensible incluso para mí; pero se agradece que te guste esta parte de ella. La de las líneas.
Un beso.
Me gusta ese ser sin estar, a mi me ha pasado lo contrario durante demasiados meses, estaba sin ser y te aseguro que es angustioso. También me gusta ese Javier escondido entre las líneas, ese que espía y el que es feliz en su soledad. En resumen, me gusta ese Javier polifacético, lleno de facetas que escapan a veces a la comprensión, de hecho acabo de abrir un Emilio Moro a tu salud y la mía. Por cierto, lo que no me gusta nada es el tío este Juan Manuel Oña, no le veo yo mucho futuro para estar haciendo un master de periodismo… Menos mal que Vila-Matas siempre tiene cosas que decir.
Joder, gracias por el Emilio Moro, mándame un poco por email, jajaja, que yo pongo el queso. Estoy de acuerdo con el moña ese de los güitos, pobre Enrique, que bien le lidia.
Un beso y chin-chin.